Por qué los packs de tallas surtidas se venden más que las compras de talla única
Pregunte a un revendedor de dónde procede su stock muerto y la respuesta suele ser la misma: las tallas equivocadas. Un lote que sobre el papel se compra barato se vuelve caro en el perchero cuando está cargado de las tallas que el cliente rara vez busca.
Por eso la estructura de un pack importa tanto como su precio. Un pack de tallas surtidas que carga el centro de la curva —donde se sitúan la mayoría de los cuerpos reales— rota de forma pareja. Una compra de talla única, o un pack sesgado hacia los extremos, le obliga a buscar salida a los restos, casi siempre con un descuento que borra el ahorro inicial.
La proporción ideal varía según la categoría y el mercado, pero el principio se sostiene en todas partes: compre las tallas que realmente puede vender, más o menos en la proporción en que las vende. Un surtido equilibrado se despacha como una unidad; uno desequilibrado deja una larga cola de rebajas.
La trampa es un precio unitario llamativo asociado a un pack que no ha examinado. La cifra que importa no es el precio por pieza, sino el precio por pieza que realmente venderá, y eso depende por completo de la proporción.
En VESTRA, los anuncios indican de entrada el tamaño del pack y la proporción de tallas, de modo que puede juzgar un lote por las tallas que va a mover, y no solo por el precio de la etiqueta.