Cómo leer un line sheet mayorista con ojos de comprador
Un line sheet (el catálogo de pedidos del mayorista) parece sencillo —fotos, precios, mínimos—, pero los compradores experimentados lo leen en un orden concreto, y eso les ahorra dinero.
Primero, la cantidad mínima de pedido y la estructura de packs. El MOQ le indica la magnitud del compromiso; el múltiplo de pack le indica cómo se sirve realmente la mercancía. Un precio unitario bajo tras un MOQ enorme no es ninguna ganga si le inmoviliza la liquidez.

Segundo, los tramos de precio. La tarificación escalonada premia el volumen —saber dónde está el siguiente salto le permite decidir si merece la pena subir el pedido un tramo.
Tercero, el estado y el origen. «A1» o primera calidad no es lo mismo que género clasificado por grados o devuelto, y el origen EEE importa tanto para los aranceles como para la autenticidad. Un buen line sheet indica ambos aspectos con claridad.

Solo entonces importan las fotos. Una buena imagen vende, pero son las cifras las que deciden si la operación encaja con su negocio. En VESTRA, cada anuncio muestra de entrada el MOQ, el tamaño del pack, los tramos y el estado —de modo que puede interpretar la operación en segundos y escribir al vendedor con la pregunta adecuada.
Lea la hoja de gama en el orden en que está el riesgo, no en el orden impreso. Primero la disponibilidad: las cantidades en stock se comportan de forma distinta a las descritas como «en camino», y una hoja que no distingue ambas cosas ya le está diciendo algo. Luego la curva de tallas, porque un buen precio unitario sobre una curva rota no es una buena compra. Solo después, el precio.

Fíjese en lo que falta. Sin referencia de lote no podrá ligar una reposición al género que ya tiene. Sin país de almacenamiento indicado, su coste puesto en destino es una conjetura. Sin desglose de tallas por color, ese desglose o es desfavorable o es desconocido, y en ambos casos conviene preguntar antes de comprometerse.
Una hoja de gama también se negocia, cosa que los compradores olvidan. Si la curva no encaja con su clientela, pida un reparto distinto en lugar de aceptar el impreso: los vendedores con profundidad suelen poder componer un desglose a medida al mismo precio. La hoja es una posición de partida, no un menú.
Por último, guarde las hojas que reciba. Comparar la de esta temporada con la de la anterior del mismo vendedor le dice si sus precios se están desplazando, si su gama se adelgaza y si los modelos en los que confía se están retirando en silencio. Ninguna hoja aislada puede darle esa información.